Reconocen larga trayectoria de éxitos en los negocios y en la familia

bernardoEntrega Coparmex reconocimiento como “Empresario del Año” a Bernardo Loose Bloch en el marco del Encuentro Empresarial 2015.

Bernardo Loose Bloch recibió un merecido reconocimiento como Empresario Coparmex 2015, en el marco del Encuentro Empresarial que organizó la Confederación Patronal de la República Mexicana en Los Mochis.

En el evento estuvieron connotadas personalidades del empresariado del país, encabezadas por la dirigencia nacional que ostenta Juan Pablo Castañón, así como en el área local Jorge López Valencia.

Tras recibir la gran distinción, Benardo Loose hizo uso de la voz señalando que “siempre estuve al lado de los empresarios mexicanos, e incluyo a empresarias, que ya ha habido muchas y exitosas en la industria, comercio, agricultura, o profesionistas que trabajan arduamente todo los días, que son creadores de riqueza y fuente de trabajo, que pagan impuestos y que tratan a empleados obreros con dignidad, que pagan salarios justos, que tienen empresas social y ecológicamente responsables”.

Rodeado de grandes amigos, autoridades municipales y su familia, el galardonado señaló que “estos son los empresarios que yo admiro, y estos son los que aglutina Coparmex, y estos son los que hoy me entregan un reconocimiento. Por eso lo valoro en su correcta dimensión y me enorgullece recibir”.

En el acto se contó con la presencia del alcalde de Ahome, Arturo Duarte García y su esposa, Michelle Balderrama, además de Aarón Rivas Loaiza, Secretario de Desarrollo Económico en el Gobierno del Estado de Sinaloa.

A todos, Bernardo Loose les extendió un emocionado agradecimiento “por acompañarme en esta noche tan importante para mí”.

ANÉCDOTA

Durante su intervención al micrófono en el solemne acto, el empresario recordó sus inicios en la actividad, además de narrar una anécdota de los tiempos en que la inseguridad y la violencia eran lamentablemente los signos distintivos de Los Mochis, con frecuentes asaltos bancarios y balaceras.

Inició diciendo que “quisiera tener elocuencia, pero no la tengo, así que nada más hice un borrador, porque traté de hablar abiertamente como ellos (quienes le antecedieron en la voz) pero no pude. O sea, creo que me fallan las neuronas”.

Recordó que fue invitado a ingresar al Centro Empresarial del Valle del Fuerte invitado por don Roberto Pimentel Padilla, fundador y primer presidente, en el año de 1967, participando por primera vez en un consejo en la presidencia de Rigoberto Tapia, y de ahí en adelante, en todos los consejos, desde Chevo González, Roberto Compeán, Carlos Torres, Fructuoso Castañón y otros más cuyos nombres dijo no recordar.

Rememoró: “fui nombrado en 1985 como presidente, pero anterior a estos años, y en ese año y un poco después, fueron años muy difíciles. Nos tocó vivir a todos esos presidentes el cambio del Mochis tranquilo y seguro al Mochis de violencia e inseguridad, un cambio que afectó mucho a la sociedad mochitense pues no estábamos acostumbrados. Teníamos miedo e incertidumbre, fueron años de las invasiones y expropiaciones de los campos agrícolas, de los secuestros, robos y asaltos a los negocios. Muchos asaltos cuando los agricultores iban a pagar las rayas, también los asaltos a bancos, como el famoso asalto y robo a la matriz del Banamex de lo que  inclusive se hizo una película”.

Agregó que “en aquel entonces éramos miembros presidentes de organismos intermedios como AARFS, Canaco, Pequeña Propiedad. Recuerdo que cuando fui presidente, en 1980, de Coparmex, nos juntamos todos en la sala de consejo del Centro Empresarial para discutir qué se podría hacer y qué medidas tendríamos que adoptar. Hay que tomar en cuenta que éramos todos jóvenes y sin experiencia, pero sí todos muy entusiastas y comprometidos para defender los intereses de nuestros agremiados”.

Siguió diciendo que “en esa junta acordamos, ya que las autoridades locales y estatales no habían atendido nuestras solicitudes de mayor seguridad, pagar entre todos una plana en Excélsior, un desplegado con solicitud de intervención del presidente de la república, informando de la situación de inseguridad e intranquilidad que se vivía en Los Mochis. A los días, dos días, al llegar a la oficina, me encontré con un citatorio de la PGR para presentarme en sus oficinas a las 12.00. Me asusté, y hablé a la AARFS con Luis Tachna, y le dije que me acompañara porque yo no quiero ir a dar al bote solito, y me contestó, no te preocupes, estamos citados todos los que firmamos ese desplegado”.

Todos atendieron el requerimiento judicial. “Al llegar nos pasaron a un cuarto, nos sentaron en sillas y a las 12.00 horas, en cuanto había llegado el último citado, un licenciado que venía de México, de Gobernación, nos puso una regañada que para que les cuento. Entre otras cosas nos dijo que éramos irresponsables, que el presidente estaba muy disgustado, y que si no nos dábamos cuenta que habíamos actuado en contra de nuestros propios intereses, que con nuestro alarmismo perjudicábamos las inversiones y el turismo. En eso entró un secretario y le dijo algo al oído y el licenciado se disculpó, y cuando regresó ya venía más contento, o sea más tranquilo y conciliador. Nos dijo que acababan de asaltar la sucursal Independencia del Banco del Noroeste, que había habido una balacera y se llevaron un buen botín ene efectivo y había varios heridos”.

El enviado de la ciudad de México aceptó: “ahora si ya se que aquí hay mucha violencia, pero de todas maneras no vamos a permitir los desplegados, porque si no, nos obligaría a que la PGR nos acusara de agitadores. Y ya no volvimos a poner más desplegados”.

 “Pero de algo sí ha servido todo ese alboroto que causamos, porque al poco tiempo recibimos del centro de la república más vehículos y más elementos de la PGR, así como también el gobierno estatal que formó la policía en Los Mochis”, señaló Bernardo Loosse al terminar su narración.